L.I.T.E.R.A.L.M.E.N.T.E. R.U.B.I.A.

jueves 9 de junio de 2011

Más cosas de la ficción


Yo creo que las cosas que te llaman la atención es porque tienen algo con lo que te identificas, y hay otras cosas, o historias que son una especie de juego y tu te dispones a jugar con ellas, y llegas a entender sus reglas o su núcleo; aunque al final resulta que participas del juego porque encuentras pedazos de ti en ellas.





Pienso por ejemplo en las películas de Sofía Coppola, donde sus protagonistas (excepto las hermanas Lisbon) son mujeres de clase acomodada pero en busca de su sentido de la vida. Y aunque me pase la mitad del día en el jacuzzi y la otra mitad con Humberto mi estilista que viene desde Beverly Hills, no soy millonaria, sin embargo, entiendo los dilemas y cuestiones existenciales de estas mujeres. Digo, cuántas "hermanas" ven estas películas y se aburren o no les dicen nada acerca de ese monstruito incubado en la condición femenina, ese representado en la imagen de Lux Lisbon tirada en el césped, Charlotte mirando por el ventanal del hotel o María Antonieta corriendo al ritmo de " i want to be forgotten, and I don't want to be reminded". Y a riesgo de sonar categórica (un momento...¡ siempre lo soy!) o lo entiendes o no lo entiendes.

Este mismo sentimiento lo tengo por programas como The Wonder years, supongo que muchos niños entonces también se pusieron en los zapatos de Kevin Arnold. Yo si. Por ese tiempo pensaba que todos los niños tenían bien claro que desobedecer estaba mal o que le tenían miedo a ir a la escuela porque no encajaban. Más ñoña no se puede.

Confieso que hace poco tiempo vi los Goonies y me recordó las aventuras que mis primas y vecinitos imaginábamos, porque ahora que lo pienso, nuestras mamás no nos dejaban ir muy lejos así que supongo, que como en los Muppets babies, todo era 40% realidad 60% imaginación. Pero estoy bien segura que si protagonizamos alguna correría real.

Y esto me lleva de nuevo a la magia de la ficción, que nos sirve para reafirmarnos, para aclarar aspectos de nuestra identidad que parecen confusos o que no reparamos en ellos. Puede a que a algunas personas su realidad les basta y les sobra, otros necesitamos la ficción, vivimos por ella y en ella cada segundo, es nuestro escudo que nos permite interpretar el mundo cuando nos nos sentimos parte de él al 100% y seguimos buscando ese lugar al que pertenecemos, ese lugar que sin saber porqué sentimos que nos tenemos que ganar de una manera especial.


La ficción le sirve al que la necesita.


4 simpsonitos dijeron...:

::Mr.KARATE:: dijo...

Ah! los Goonies!! recuerdo la primera vez que la vi, era un día frió y lluvioso de enero, en aquel entonces estaba enfermo de asma (para no perder la costumbre) y andaba encamado, cuando la estaban pasando en el canal 5 me quede con el ojo cuadrado.

Los Goonies es una de las mejores películas que me toco ver en mi infancia.

Aun hoy en día no me enfada cada vez que la veo de nuevo. Los elementos epicos son una constante a lo largo de la cinta.

Ciertamente para un niño el mensaje esta muy claro, la aventura esta ahi afuera, no es necesario un mundo de dragones y maquinas automatas. Basta un grupo de amigos y una loca idea para pasar una tarde agradable.

Esta suave tu post, da gusto leerte aunque a veces no entienda muy bien el mensaje jajaja.

Saludos!

Mr.KARATE
--Black Belt

C, literalmente rubia dijo...

No te apures, muchas veces no tengo la intención de dejar un mensaje, simplemente pongo alguna cosa que tengo ganas de decir.

Los Goonies reflejan perfectamente todo el espíritu de la infancia ochentera que nos tocó vivir a muchos. :)

Gracias por comentar!

Bárbara dijo...

The Wonder Years al cien

E.L.V.I.R.A. dijo...

Urge volver a ver the wonder years y ver los Goonies por primer vez para tentender tu post jajajaja

No puede ser que una reina de la cultura pop como yo no sepa de que hablas jajajaja